Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios y recoger datos estadísticos. Continuar navegando implica su aceptación. Más información Aceptar
Volver a Blog

Estructura de una sesión de entrenamiento

28-09-2021

Características de un entrenamiento


La sesión de entrenamiento es la unidad más pequeña dentro de la programación del entrenador. Cuando, como entrenadores, diseñamos la sesión de entrenamiento debemos pensar en las siguientes características:

Duración: Aunque normalmente la duración de la sesión es fija en etapas de formación, podemos modificarla en función de determinadas circunstancias: momento de la temporada, tipo de competición, carga…

Objetivo: Cada sesión tendrá sus propios objetivos que irán relacionados con los objetivos del momento de la temporada en que nos encontremos.

Carga de trabajo físico: debemos tener en cuenta la carga física de cada uno de los ejercicios que planteamos y valorar si ésta se ajusta al objetivo planteado.

Carga psicológica: igualmente los ejercicios que programemos deberán tener una carga psicológica equilibrada y ajustada a la sesión.

Contenidos: atendiendo a los objetivos estableceremos los contenidos que deseamos trabajar.

Ejercicios: En función de todos los aspectos anteriores elegiremos los ejercicios a trabajar.

Distribución en el tiempo: Para cada ejercicio decidiremos el momento de la sesión que nos interese.

➤ Te puede interesar: Ser entrenador profesional de balncesto. Pasos, pros, contras

 

Partes de un entrenamiento


Podemos dividir la sesión en tres partes:

Fase de calentamiento y activación: En esta fase inicial incluiremos ejercicios sin balón como carrera y estiramientos, así como ejercicios con carga física y psicológica baja. Esto debe ser así ya que queremos preparar a los jugadores para la parte principal de la sesión.

Fase principal: esta es la parte de la sesión donde se concentra la mayor parte del trabajo a realizar. En ella combinaremos ejercicios de mayor y menor intensidad física. De igual manera debemos combinar ejercicios con mayor y menor exigencia psicológica (entendiendo por ejercicios de mayor carga psicológica aquellos en los que hay elementos competitivos).

Fase final: En esta fase conseguiremos reducir la intensidad física y psicológica. Para ello haremos ejercicios de baja intensidad física y tareas con poca carga mental y competitiva para el jugador.

➤ Te puede interesar: Ejercicios para mejorar el tiro

Características de los ejercicios a realizar


A la hora de plantear el ejercicio es bueno que expliquemos a los jugadores el objetivo que perseguimos. Esta explicación deberás ser breve, clara y concisa. El hecho de que el jugador sepa porqué está trabajando un ejercicio en concreto hará que fije su atención y pueda mejorar en el aspecto trabajado. Es muy importante que estos objetivos sean accesibles para los jugadores ya que el jugador conseguirá pequeños éxitos que le motivaran en su proceso de aprendizaje.

Para que los ejercicios que planteemos sean efectivos deben tener las siguientes características:

Estructura sencilla: esto facilitará que el jugador se centre en el objetivo a trabajar y no esté pendiente del funcionamiento o la rotación.

Variedad: este aspecto favorece la motivación de los jugadores ya que si trabajamos con ejercicios variados en estructura y/o objetivos el jugador mantendrá la atención y su aprendizaje será mejor.

Relación: Debemos agrupar los ejercicios con objetivo común dentro de la sesión. Esto facilitará la concentración de los jugadores en la realización de las tareas.

Competitividad: Organizando ejercicios en que los jugadores compitan entre ellos o contra ellos mismos aumentará el grado de motivación y de concentración. Debemos tener en cuenta la carga psicológica que este tipo de ejercicios tienen y colocarlos estratégicamente en nuestra sesión.

Diversión: Los jugadores, especialmente en etapas de formación desean divertirse en cada una de las tareas que realizan durante el entrenamiento. La fase de calentamiento así como la fase final son buenos momentos para trabajar ejercicios que resulten divertidos a nuestros jugadores.

Teniendo todo esto en cuenta podemos diseñar nuestra sesión de forma correcta y coherente. No obstante será muy positivo que evaluemos el éxito obtenido de cara a mejorar o mantener la estructura de la misma. De este modo no sólo haremos mejorar a nuestros jugadores si no que evaluando nuestro trabajo día a día mejoraremos también nosotros como entrenadores.


➤ Te puede interesar: Crea tu perfil y date a conocer

Posts relacionados

Blog