Santi Aldama: humildad y talento
El nombre de Santi Aldama empieza a aparecer en algunos artículos y noticieros deportivos, y no es para menos. El Canario, de 211 centímetros, empieza a labrarse una carrera profesional en la NBA con los Memphis Grizzlies.
Hijo y sobrino de jugadores profesionales, la formación como jugador de baloncesto la realizó íntegramente en la Academia Canterbury. Durante toda la etapa formativa compaginó deporte, estudios, y no se alejó de su núcleo familiar y de sus amistades hasta que ya no quedó otra opción para progresar profesionalmente.
Pese a no aceptar ofertas de otros clubes que le implicaban desplazarse de su ciudad natal, sí que jugó una una Minicopa con el Gran Canaria (2015) y participó en el torneo junior de la Euroliga con el Barça (2018).
Durante su etapa formativa forjó tres pilares básicos que le llevarían a jugar en la NBA: la formación académica, los idiomas y, por supuesto, el baloncesto.
Fue el verano del 2019 cuando Aldama demostró su potencial como jugador de baloncesto. Sorprendió tanto a entrenadores internacionales como a sus propios compañeros. Fue en el Eurobasket u18, donde lideró, junto a Usman Garuba, a la selección española a proclamarse campeona de dicho torneo y, además, fue nombrado MVP del torneo.
¿Y que le llevó a demostrar su potencial en dicho torneo? Casualidades o no, días antes recibió un WhatsApp de Ivo Simovic, hombre de confianza de Aldama, quien le dijo que tenia que ganar el oro y ser el MVP. Objetivo cumplido, y con creces. Promedió 18 puntos por partido y 7,6 rebotes.
Tras el torneo, su nombre empezó a sonar en muchos clubes de Europa, pero Aldama y su familia ya tenían la vista puesta en Estados Unidos. De hecho, un año antes, en 2018, él y su familia visitaron en Baltimore la Universidad de Loyola-Maryland, una ‘Mid-major’, División 1 y muy prestigiosa académicamente, pero no perteneciente a las cinco grandes conferencias de la NCAA. Allí le convencieron para estudiar y jugar con el equipo de dicha universidad, los Greyhounds. Pese a recibir ofertas de universidades con mejor trayectoria deportiva, Aldama se mantuvo firme en su decisión de jugar con los Greyhounds y compaginarlo con sus estudios de Administración de Empresas, manteniéndose así fiel a sus tres pilares.
Así que, con el reciente galardón de MVP, estudiando en Estados Unidods y jugando en la liga universaria, llegó el siguiente mensaje de Simovic: “Esto ya está, ahora a por el siguiente objetivo. Hay que ganar la Patriot League”.
Pero no todo el camino era de rosas y, como en otras ocasiones, Aldama arrastraba una lesión en la rodilla derecha debido a una calcificación del tendón rotuliano. Desde los 14, concretamente, y hasta que el suplicio se volvió casi insoportable justo en el triunfal Eurobasket de Volos. Allí Javi Zamora, seleccionador nacional, se las tuvo que apañar para que su referente en la cancha mantuviera la forma entrenando lo justo. Y aunque se confiaba en que el descanso veraniego aliviara las molestias, tras solo una semana en Baltimore, Aldama cayó desplomado al suelo en una entrada a canasta, preso del dolor.
El equipo médico ofreció varias opciones para tratar su rodilla, a lo Aldama dijo: “La que me quite el dolor para siempre”. Decisión que le supuso pasar por el quirófano y estar varios meses de baja en su primer curso en Estados Unidos. Por suerte, el resultado fue el deseado. Meses más tarde, en una entrevista en ‘Tirando a Fallar’, Santi Aldama reconocía que le había supuesto una “sensación rarísima” la de jugar “sin dolor, por mucho que no estuviera al 100%”. No era para menos, tras un lustro con molestias, había interiorizado tal angustia como normal. Hoy no queda nada del martirio que en Grecia alcanzó su máximo apogeo.
Y así, el segundo año en Loyola, una vez superados los dolores y la incertidumbre pandémica, fue descollante. Pasó de anotar 15’2 puntos a 21’2. De meter un 21’7% de sus triples a un 36’8%. De capturar 7’6 rebotes a coger 10’1. Y convirtió a los ‘Greyhounds’ en un equipo competitivo, que se quedó fuera del ‘March Madness’ en el último partido, cayendo ante Colgate en la final de la Patriot League. Objetivos individuales y colectivos que se habían marcado al inicio de la temporada, y que le llevaron a firmar unos números históricos en la NCAA. Tanto, que se convirtió en el cuarto ‘uncerclassmen’ (jugador aún no en edad senior) en veinticinco años en promediar más de 20 tantos, 10 rechaces y un triple por encuentro. Los otros tres fueron Carmelo Anthony (Syracuse, 2003), Kevin Durant (Texas, 2007) y Michael Beasley (Kansas State, 2008).
De este modo, la puerta de la NBA, el gran sueño, se abrió de par en par. Mientras Santi Aldama lideraba a su equipo, el proceso se hizo imparable, acumulándose todo tipo de llamadas a su entorno para recabar información. Casi todas las franquicias aparecieron en algún momento para preguntar por quién seguía siendo, en cierto modo, un gran desconocido en su país.
Tal fue el interés de al menos una decena de ellas que pronto se hizo evidente que Adam Silver pronunciaría el nombre del canario en algún momento de la noche del 29 de julio de 2021. Y así fue. El alero canario fue elegido en la última posición de la primera ronda por los Utah Jazz, pero sus derechos fueron inmediatamente traspasados a los Memphis Grizzlies, franquicia que se movió para apostar por el español.
Y Aldama no ha desaprovechado esta oportunidad para hacer historia. En un partido que enfrentaba a los Memphis Grizzles y los Oklahoma City Thunder, los primeros ganaron por una diferencia de 73 puntos, una gigantesca e histórica diferencia en el marcador que supone un nuevo récord en la NBA. Hasta ahora, el mayor margen en un partido de la NBA correspondía a un encuentro del 17 de diciembre de 1991 en el que los Cleveland Cavaliers destrozaron a los Miami Heat por 68 puntos (148-80).
Aldama se unió a esta fiesta para la historia de los Grizzlies con su mejor actuación desde que aterrizó en la NBA. El novato español fue el tercer máximo anotador de su equipo y jugó 28 minutos en los que consiguió un doble-doble (el primero de su carrera en la NBA) con 18 puntos (8 de 16 en tiros), 10 rebotes, 3 asistencias, un robo y un tapón.
Aldama se lleva además un récord personal: el del mejor rating +/- (estadística más/menos) para un jugador de los Grizzlies en toda la andadura de la franquicia. El español consiguió esta noche un +52 en ese apartado estadístico que mide la contribución individual de un jugador en un encuentro tomando como referencia el marcador cuando entra a la cancha y comparándolo con cuándo se va al banquillo. Simplemente, espectacular.
Sin duda, Aldama tiene una carrera por hacer en la mejor liga de baloncesto y bien seguro lo veremos en breve jugando con la selección española.