La carrera más corta en la historia de la NBA
Posiblemente sea una de las estadísticas más curiosas y también más difíciles de superar. Aunque tener la carrera más corta en la NBA pueda parecer un fracaso, eso dista mucho de la realidad. El mero hecho de estar en la NBA ya es un hito y un sueño solo al alcance de muy pocos. Es como llegar a competir en las olimpíadas y quedar el último. Ese último no ha fracasado en absoluto porque ha sido el mejor de su país en su disciplina.
Entrando ya en materia, el protagonista de este récord tan especial, no fue un undrafted, sino que fue seleccionado por los Chicago Bulls en el Draft de 2007, en la segunda ronda en la posición 51, aunque nunca llegó a jugar en dicho equipo.
Hablamos de JamesOn Curry (sí, se escribe así). Su nombre es la composición de dos nombres: James, el de su padre y Leon, el de su abuelo.
Nacido en 1986 en Pleasant Grove, Carolina del Norte, JamesOn Curry con una altura de 1,91m, jugaba en la posición de base. En su etapa universitaria tenía una beca para estudiar y jugar al baloncesto en la Universidad de North Carolina.
Pero esta beca le fue retirada cuando le encontraron en su posesión dos porros marihuana. A pesar de este contratiempo, fue admitido en la Universidad de Oklahoma State, donde, en 3 temporadas, promedió 13,5 puntos, 3,5 asistencias y 2,9 rebotes por partido.
La gran oportunidad de jugar en la NBA de JamesOn llegó tras pasar por la Liga de Desarrollo de la NBA (la NBA D-league) y por el baloncesto europeo, en el Pau Orthez de la liga francesa.
Fue el 25 de enero de 2010, cuando debutó y, a la vez, cerró su carrera en la NBA. Fue como jugador de los Angeles Clippers frente a los Boston Celtics, de Paul Pierce, Kevin Garnett y Ray Allen, en el TD Garden.
Y ¿Cuántos minutos jugó? Pues minutos ninguno. Fueron segundos. Concretamente 3,9 segundos. En ese espacio de tiempo, JamesOn no hizo ninguna acción de juego, pero entró en la historia de la NBA como el jugador con la carrera más efímera de todos los tiempos. Un récord sin duda curioso y difícil de superar.
Pero, aunque pueda parecer que JamesOn fracasara en su intento por jugar profesionalmente al baloncesto, no fue así. La NBA es muy exigente y hay mucha competitividad y, jugadores muy válidos, no llegan a tener esa oportunidad para destacar. Pero eso no es sinónimo de fracaso. JamesOn supo reconducir su carrera hacia otras ligas.
Tras su paso por la NBA, volvió a los Springfield Armor de la D-League, donde disputó dos temporadas (2010-12), antes de hacer un pequeño periplo por Italia: Basket Barcellona (2012) y Venezuela: Guaiqueríes de Margarita (2013).
Tras eso volvió a Sprinfielg, donde el 2 de enero de 2014 fue traspasado a los Bakersfield Jam. El 19 de marzo de ese mismo año, los Jam prescindieron de él debido a una lesión, finalizando así su carrera como jugador de baloncesto.
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